8 dic 2015

El fraude que nunca estuvo

Algunas cosas a propósito de las elecciones en Venezuela

Lo primero es que no se puede hacer política contrafáctica: no hubo fraude. Ganó la oposición, hubo festejos y el presidente reconoció la derrota. Hasta ahí, lo mismo que sucede en cualquier democracia (excepto en EEUU, donde hace poco el que perdió pateó la puerta de la Casa Blanca y la ocupó de pesado). Muchos pensarán que de no haber sido por la presión diplomática y de medios internacionales el resultado hubiera sido otro. Es como si yo dijera que si hubiera nacido rubio, de ojos celestes y con talento para el fútbol sería el Beckham uruguayo. Capaz, pero la realidad es que eso no pasó. De hecho yo doy más con el perfil de Redondo y no precisamente por el buen manejo del balón.
Lo segundo que quería decir es que sería una muestra de honestidad intelectual que aquellos dirigentes políticos uruguayos cuya estrategia el último mes y pico consistió en agitar el fantasma de un fraude que nunca sucedió, también reconocieran su derrota. Esto no es una defensa de Venezuela. No tengo idea lo que pasa ahí y difícilmente la pueda tener dado el nivel de tirafrutismo del debate nacional. Lo único que me preocupa es que no parecen haber podido reemplazar a Renny Vega. Fuera de eso, allá el pueblo venezolano con sus decisiones libres y soberanas. Si hay personas presas por sus ideas (o por portación de rostro, como en Guantanamo), siempre estaré en la vereda de enfrente. Simplemente tengamos presente que no es lo mismo un preso político que un político preso. Si no me das mas datos…
Por último, menos aún es esto una defensa de Maduro. Mal podría yo sentirme identificado con el liderazgo político de alguien que dice recibir lineamientos estratégicos de un ave. No caben dudas que es un personaje payasesco, pero acá tuvimos un presidente que quería importar científicos rusos y que lloró en televisión, y otro que le recomendaba a los jóvenes que si una mina los deja, no la fueran a matar. Sin ir mas lejos, hoy tenemos un intendente en la capital que llegó a asumir en bicicleta y que armó una comisión para regular cuántas veces al año y de qué colores se pintan las letras de la Rambla.
La democracia no se puede ni se debe inocular. 
Vote and let live.

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31 oct 2015

El ADN del barullo

El presidente gana las elecciones con mayoría parlamentaria y anuncia una profunda reforma del sistema educativo, que ya se había reformado en el 86, el 96 y el 2006. La oposición aplaude. Los gremios, que representan a 3 de cada 10 docentes, se oponen al igual que se habían opuesto a las reformas del 86, del 96 y del 2006. Un jerarca, cuya función es la de llevar adelante dicha reforma desde el gobierno y que cuenta con el apoyo explícito de la oposición, la prensa y la mayoría de la opinión pública, sostiene que no están dadas las condiciones para implementarla. La ministra lo remueve, y aclara que la reforma no se detendrá ya que está contenida en el programa de gobierno y no depende de nombres propios. Otro jerarca, en solidaridad con aquel, renuncia. La ministra insiste en que la reforma seguirá adelante y que no se notará la ausencia de los dos jerarcas renunciantes. La oposición acusa a la ministra, que dijo que la reforma seguirá en marcha, de trancar la reforma, y al presidente, que ratificó la continuidad de la reforma a pesar de que los gremios se oponen, de ceder ante los gremios. La prensa amplifica y simplifica. Los jerarcas, que renunciaron porque no podían llevar adelante una reforma que cuenta con el apoyo explícito del gobierno, la oposición, la prensa y la mayoría de la opinión pública, son vistos como víctimas de un sistema perverso que se resiste a todo tipo de reformas a pesar de haber sido reformado en el 86, el 96 y el 2006.

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31 ago 2015

Cuando la mentira es la verdad

Cuando Búsqueda publica que los docentes se niegan a ser evaluados, miente a sabiendas. Los maestros, por ejemplo, son inspeccionados dos veces al año, todos los años. Cuando El País y El Observador informan un día si y otro también que la educación privada tiene mejores resultados que la pública, mienten a sabiendas. Las últimas pruebas PISA muestran que los resultados son los mismos, a pesar incluso de que el presupuesto por alumno en la educación privada es significativamente mayor. Tampoco es cierto que los resultados sean tan malos: son consistentes con los resultados de otros países con una inversión en educación similar a la nuestra. Rankear a la par de Finlandia o Estonia con nuestro presupuesto no sería tener buenos resultados, sería hacer magia.
Cuando Sanguinetti dice que el mundo entero es conteste en que hay que evaluar más, miente a sabiendas. Vuelvo a Finlandia, que siempre se utiliza como ejemplo del deber ser en materia educativa. Allí cada vez evalúan menos, porque les importa mas educar que preparar alumnos para tests, tests que son una industria fabulosa, además. En Estados Unidos, el Opt-Out Movement, que aglutina a padres, educadores (Stephen Krashen, entre ellos) y hasta alumnos cansados de la cantidad de evaluaciones a la que son sometidos, capta cada vez mas adeptos. 
Cuando reconocidos periodistas con miles de seguidores difunden en las redes sociales la imagen que muestro a continuación, mienten a sabiendas.
En Secundaria, al menos hasta no hace mucho, se dictaban clases los días sábados. Los docentes trabajan buena parte de Diciembre, se reintegran en Febrero y en las vacaciones de Setiembre se trabaja de lunes a miércoles. Dependiendo de la institución las condiciones pueden variar (si un docente trabaja en un colegio de la colectividad no tendrá clases en los feriados judíos, por ejemplo), pero las generales de la ley son las que indiqué mas arriba. Insisto con que mienten a sabiendas porque todos estos datos son muy fáciles de chequear.
Lo anterior no me molesta, me preocupa. Si yo como ciudadano tiro fruta en un asado entre amigos (o en las redes sociales, como aquí y ahora), no pasa nada. Pero si un periodista tira fruta en su medio o en las redes sociales, es grave, porque son justamente profesionales de la difusión de información en forma rigurosa. ¿En quiénes vamos a confiar si no para que se haga? Es cierto que desde la izquierda dirigentes, medios, periodistas, militantes de base y hasta nosotros los votantes de a pié hicimos política y construimos mayorías blandiendo falsedades y agitando cucos, así que no tenemos mucho crédito a favor para la indignación. Es igualmente cierto que los docentes no somos meros daños colaterales y que tenemos nuestra cuota parte de responsabilidad. Lo que preocupa es que la educación en Uruguay está en un momento muy complicado. Pero no la vamos a arreglar a mentiras.

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16 ago 2015

Tiempo de cerrar

Si no vieron Tiempo De Matar (A Time To Kill), aquella con Matthew McConaughey, Samuel Jackson y Sandra Bullock, no sigan leyendo porque les cuento el final.
Ambientada en un pueblito del sur de Estados Unidos y en el medio de violentas tensiones raciales, un inexperiente abogado (McConaughey) acepta defender a un padre de raza negra (Jackson) que mató a los white trash que violaron a su hija menor. En la escena más recordada, a la hora de los argumentos finales y cuando el juicio venía de nalga, el personaje de McConaughey le pide a los jurados que cierren los ojos y se imaginen a una niña siendo brutalmente golpeada y violada. Tras una larga intervención en la que no escatima detalles e insiste repetidamente en que ejerciten la imaginación, Matthew se despacha con una de las líneas más famosas de la historia del cine: ‘Ahora imaginen que es blanca’.
Imaginen a dos acaudalados empresarios, de los tipos mas ricos del país y muy cercanos al presidente, a quien apoyaron política, logística y económicamente durante su campaña e incluso le obsequiaron la banda presidencial. Imaginen que gestionan una empresa líder en su rubro durante años para terminar con la misma fundida, con deudas millonarias en el Banco República y 900 y pico de trabajadores en la calle a quienes les pagaban sueldos de entre 12 y 17 mil pesos. 
Ahora imaginen que el presidente es blanco. 
O colorado.

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13 ago 2015

Lo político, lo jurídico, lo técnico y lo pibe

Un profesor nos enseñó una vez que para demostrar empíricamente la validez de un supuesto, por ejemplo ‘la familia está en crisis’, primero tenemos que definir ‘familia’, luego definir ‘crisis’ y por último encontrar evidencias de que eso que definimos como ‘familia’ está atravesando ese proceso que dimos en llamar ‘crisis’. Siempre utilizo esa misma lógica para explicar por qué, contra la opinión de una bocha de gente, yo sí creo que lo político está por encima de lo jurídico. Las leyes no caen del cielo ni la Constitución se escribió sola, sino que son consecuencia de una discusión que las antecede. Esa discusión, ese debate público, es ‘lo político’. La ley surge a posteriori y es la expresión jurídica de un estado de situación, de un ‘aquí y ahora’ social. Obviamente, una vez que las leyes están vigentes, se cumplen. El argumento de que defender la primacía de lo político significa avasallar el estado de derecho es una tribuneada asustaviejas, de esas tipo ‘los tanques rusos’ o ‘la herencia maldita del neoliberalismo’.
Un berenjenal por el estilo es el de lo político y lo técnico (dentro de lo técnico incluyo a la economía, aclaro). SPOILER ALERT: para mi acá también lo político debería primar. En pocas palabras, a la política le compete decidir qué hacer, a los técnicos cómo hacerlo. Es una sobre-simplificación, ya lo sé, y hay todo un intrincado ida y vuelta, pero como decía Nimo por lo menos así lo veo yo.
Siguiendo esa hoja de ruta llegamos a destino, por ejemplo, en el espinoso tema de la despenalización del aborto. La iniciativa se discutió en la calle y en el parlamento durante años, tuvo su expresión jurídica en la ley 18.897 e incluso se continuó debatiendo de cara a la consulta popular para un referéndum derogatorio. En ese debate todos, libremente, pusimos arriba de la mesa nuestros principios y nuestras convicciones éticas, morales, religiosas e ideológicas para decidir democráticamente en qué sociedad queremos vivir. No necesito que un médico me diga si el aborto es o no un crimen, eso es entre mi conciencia y yo. Pero para opinar si es preferible interrumpir un embarazo por vía farmacológica o por vía quirúrgica, hay que estudiar.
En el tema del acuerdo Ceibal-Google no llegamos a nada porque desestimamos la hoja de ruta y bajamos a la arena política una discusión técnica. Y en el medio de un barullo inconducente terminamos en otro berenjenal de aquellos. El pueblo dejó claro a través del voto que queremos vivir en una sociedad en la que el Estado utilice nuestro dinero para darle a cada niño una laptop. Y décadas atrás, ya le habíamos dado via libre a otro gobierno para implementar el programa ‘Un niño, un libro’. Todas esas decisiones fueron políticas. Pero así como no fue debate nacional qué libros debían estar dentro de aquel programa, tampoco es una cuestión política decidir aquí si a las Ceibalitas se les carga Google Apps, paquetes de Microsoft o software libre. Porque si hay algo que abunda son las aplicaciones educativas. Hay de todo tipo, tamaño, color y precio. Qué herramientas queremos brindarles a los alumnos debe ser un tema académico, no político, económico o empresarial. Quienes saben lo que se necesita dentro de un salón de clase son los especialistas en la materia: los docentes (dije los docentes, no los gremios docentes). Proponer, en estos tiempos, desarrollar nuestro propio procesador de texto o transmitir conocimiento generado por y para uruguayos y uruguayas no es una cuestión política ni técnica, es material para un show de stand-up.
Entiendo el juego político-electoral y lo defiendo, vaya si necesitamos de mas y mejor política. Simplemente tengamos presente que el lobby de indignados con la caída del acuerdo está arriando agua para su molino y no bregando por una educación mejor. Tienen diáfanamente claro que a ningún pibe le va el futuro en tener o no acceso a Google Slides. Es nada mas que otra tribuneada asustaviejas.

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23 jul 2015

PISA en casa

Decir ‘la educación’ es algo tan amplio que termina diciendo muy poco. Pero todos caemos en eso porque es un debate necesario y sea lo que sea que querramos aportar, todos vemos también en esa ‘educación’ algo distinto. Para algunos educar es formar ciudadanos con conciencia cívica, para otros es transmisión de saberes; para algunos es el camino para elegir libremente lo que que nos gustaría hacer de nuestras vidas, para otros debe estar orientada a las necesidades del mercado laboral; para algunos es un derecho, para otros un servicio; para algunos inversión, para otros un gasto, para algunos algo que debería ser público, para otros algo cincunscripto al sector privado. Y así podríamos seguir.
Yo les propongo verla como si fuera un inmueble. Solo por esta vez y con énfasis en el ‘como si fuera’. Un inmueble del que todos somos dueños. A juzgar por la sensación térmica, cuando menos es un edificio que supo ser orgullo nacional pero está lenta pero inexorablemente viniéndose abajo. Para los mas pesimistas, sin embargo, ya es una casa en ruinas.
La cuestión es que desde hace muchos años nos parece mas relevante debatir su propiedad o compararla con inmuebles similares en lugares tan remotos como por ejemplo Finlandia, que ocuparnos de su cuidado. Y cuando no cuidás algo, no debería sorprender que se te caiga a pedazos. Obviamente no es menor preguntarnos quién debe ocuparse del mismo y con qué recursos, pero el vandalismo del que es víctima día tras día nuestro otrora tan preciado bien, con argumentos que tienen mucho de tribuneo y poco de interés legítimo, no es bueno para nadie.
Va a llegar el día en que nos pongamos de acuerdo, finalmente, en qué queremos hacer con nuestra casa. Pero va a ser tan tarde que, independientemente de lo que hayamos decidido, ya no vamos a tener nada con que quedarnos ni nada para vender.

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6 jul 2015

25 reflexiones continentales



  1. Mi voto como Mejor Jugador de la Copa es para…Marcelo Díaz. Y mal que nos pese, Chile fue un justo campeón. Nunca traicionó su idea, cuando tuvo que jugar jugó, cuando tuvo que pegar pegó y cuando tuvo que meter metió. Las manos de los jueces vienen con el combo de ser local (remember la copa del 95).
  2. Uruguay tampoco traicionó su idea, bah. He allí el problema.
  3. El nenito chileno abrazando a Messi es todo lo que está bien con el fútbol. LA imagen de la Copa.
  4. Hinchaba por Argentina pero el penal de Alexis Sánchez dio vuelta mi aplausómetro.
  5. Cada vez que veo la jugada de Fucile me parece más fuerte. Bien expulsado. Si la sigo mirando va a terminar en roja directa.
  6. No hay campaña contra Uruguay (aplíquese a cualquier campeonato). Como regla general, los jueces son localistas y pro-Brasil. Y así como Freud dijo que ‘sometimes a cigar is just a cigar’, a veces simplemente cobran mal porque se equivocan o por burros. Manejos existieron siempre, cuando ganamos y cuando perdimos.
  7. Uno de los partidos más lindos fue el 3-3 de Chile-México. Terminó y encargué la camiseta alternativa del Tri por Amazon. Ya me llegó. Está divina. Por suerte me entra. Like. Comment. Share.
  8. Cuando veo correr a Alexis Sánchez con la pelota me acuerdo de una vez en el estadio que a Darío Silva le gritaron ‘disléxico de las patas’.
  9. ‘Si entraba la de Rolan’, ‘si no echaban a Cavani’, ‘si hubiera estado Suárez’. Si yo tuviese buenos tubos, facha y guita sería Vin Diesel. Pero no soy.
  10. Los argentinos siempre nos dan para adelante. Pero si la selección jugara como Uruguay el técnico dura tres partidos.
  11. A confesión de parte, relevo de prueba. La misma prensa argentina que nos da para adelante dice que se les complica cuando los salen a atacar. Y salir a buscar el partido es eso, salir a buscarlo. No es garantía de encontrarlo.
  12. Los enganches no caen del cielo, se construyen. Es un puesto muy táctico, porque para que el enganche haga jugar al equipo el equipo debe jugar para él. Eso lleva tiempo y trabajo. 9 años, sin embargo, son más que suficientes, Maestro.
  13. El mejor uruguayo fue Cunha.
  14. En el 2010, Uruguay jugó uno de sus mejores partidos (si no el mejor) contra Holanda, sin Suárez ni Lugano. En el 2014, Costa Rica hizo un gran Mundial, sin Saborío. Colombia hizo mucho mejor papel que en la Copa, sin Falcao. En la Copa, dentro de su pobreza, el mejor partido de Brasil fue contra Venezuela, sin Neymar. Las ausencias no son excusas para todo.
  15. Somos los campeones de las falsas dicotomías. Trancar con la cabeza y dar cuatro pases seguidos no son mutuamente excluyentes.
  16. Nunca voy a entender la estrategia de ‘nosotros la recuperamos y la tiramos para arriba que Lucho se arregla’. Con ese mismo argumento, si le generáramos 4 o 5 chances de gol claras, seríamos campeones intergalácticos. La uruguayez al palo.
  17. No quiero cambiar a Tabárez, quiero que Tabárez cambie. El toque que le dimos a Paraguay en la final pasada debió ser punto de apoyo para dar un salto de calidad. Sin embargo, desde el 2011 a esta parte jugamos cada vez peor y estamos desperdiciando una de las mejores generaciones de la historia.
  18. Los equipos que tienen una idea clara no juegan siempre igual. INTENTAN jugar siempre igual. Enfrente hay un rival que te va a oponer resistencia. Chile fue Chile. Argentina intentó ser Argentina y no pudo. No es lo mismo que no haber intentado.
  19. Una a favor de Tabárez después de tanto palo. Para criticarlo, hay que hablar de fútbol, porque todo lo demás está en orden.
  20. Una en defensa de Messi. Por más buenos jugadores que tenga Argentina (que los tiene), nunca va a estar mejor rodeado que en el Barcelona. Masche es un monstruo, pero en el Barsa se reconvirtió como central porque el 5 es Busquets y no lo mueve nadie. Biglia no es Xavi. Pastore no es Iniesta. Valdivia, por ejemplo, está mejor rodeado en Chile que en el Palmeiras. Y de los 40 partidos que juega Messi en la Liga, en 36 los rivales no lo marcan, van a verlo jugar de cerca.
  21. Dos sobre Higuaín. En cuanto Lavezzi metió el pase se veía que se iba larga. Sáquensela un poquito. Y la otra, ¿por qué patea penales? Ya en la semi del 2011 contra nosotros le había pegado como el ojete.
  22. Que algo pase una vez, no quiere decir que vaya a pasar dos veces. Pero si pasa dos veces va a pasar tres. Jara estuvo pésimo, no se discute. Pero todos sabíamos que iba a pasar porque pasó mil veces antes. Con el Quique Ferraro cuando jugaba acá siendo pareja de Mónica Farro. Con Demichelis. Con el Poroto Cubero. La bandera de ‘Simeone cornudo’. Zidane con Materazzi. Desábato diciéndole ‘qué te pasa, borracho’ a Ortega, que había reconocido públicamente su alcoholismo. Mismo unos días antes de la Copa, entre Osvaldo y Carlitos Sánchez. O, la mejor de todas, Barijho con Ameli y Tuzzio en la Libertadores 2005. Peor es que te rompan, como a Neymar.
  23. ‘Todas las victorias uruguayas fueron metiendo’. Verdad a medias. Las derrotas también fueron metiendo. Meter es condición necesaria, no suficiente.
  24. Es fácil caer en el ‘en la selección no juegan como en sus clubes’. Pero son 20 entrenamientos al año contra 200.
  25. Cavani es el Jon Snow de la selección. Solo allá arriba y muerto de frío.
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1 jul 2015

Argentina se sacó un 6

Una vez estaba dando exámen en el IAVA y la bocha venía de que salvaban los que mas habían escrito, entonces un atrevido le dice ‘Profe, no los pese, léalos’. Nos revolcábamos por el piso.
La anécdota me vino a la mente ayer escuchando toda la cantarola de que a Argentina no podés salir a jugarle de igual a igual porque te bailan.

- ‘Ché, ¿como salió Argentina?’ 
- ‘Ganó 6 a 1’
- ‘Uh, ¿viste?, tenés que jugarle como le jugó Uruguay’.

Qué se yo, mostro. Si en tu equipo pelean un lugar Cavani y Lucas Barrios, ¿tirás una moneda para ver quién juega? No, ¿verdad? No se puede divorciar el planteo de los nombres. Hablar de fútbol sin nombres propios es hablar de nada. Me preguntás si contra Argentina yo saldría a buscar el partido o no y te respondo ‘No sé, decíme primero quiénes juegan conmigo’.
Un partido es mucho mas que el resultado. Paraguay perdió a sus dos mejores jugadores en el primer tiempo por lesión. Eso es un imponderable. Tres de los seis goles te los emboca un tipo que está solo en el área grande rodeado de 5 o 6 defensores. Eso es ejecución, no planteo. Ramón es un vendehumo, pero ayer, RESPECT. Quiso proponer y le salió mal. Pero proponiendo llegó hasta ahí.
Volviendo a la anécdota del principio, yo le hubiera dicho ‘Profe, no lea el resultado, mire el partido’.

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20 mar 2015

Tango que me hiciste mal

Al menos en las fotos, Prates parece tener el physique du rol perfecto para ser el villano de la historia: setentón, arrabalero y boxindanga, y, según las crónicas, machista y prepotente. Un troglodita, bah. ‘Acá no queremos ni tortas ni maricones’ le dijo el organizador a las muchachas, que no lo cortaron con su mirada indiferente sino que se le plantaron y dispararon un debate que por unos días sacudió la ordinariez reinante en el camino a las municipales.
Hay muchas formas de organizar la vida en sociedad. Podemos hacerlo alrededor de la palabra de Dios, podemos confiar nuestros destinos a una figura monárquica o podemos, como en nuestro caso, construir república alrededor del derecho. Va de suyo que no se puede permitir ningún tipo de discriminación en espacios públicos como la que sufrieron estas gurisas, pero no porque nos parezca mal discriminar, sino porque contraviene la ley. Es irrelevante si las leyes vigentes se ajustan a nuestros valores y a nuestra ética personal. Las leyes se cumplen. De no hacerlo, sobrevendrán las consecuencias establecidas. No debería haber misterio.
Y sin embargo lo hay. Lo importante en este caso eran dos cosas: evitar que el hecho se repitiese y de paso reflexionar y continuar avanzando en la agenda del Uruguay inclusivo. Lo primero se resolvió muy fácilmente a través de los mecanismos legales pertinentes. De lo segundo se encargó la gente a través de los medios, las redes sociales e incontables charlas entre amigos y sobremesas en familia. Pero a la Intendencia, con esa cosa paternalista que caracteriza al FA, no le alcanzó con actuar y comunicar, tuvo que ir más allá: además de establecer lo que se debe hacer, también hay que establecer lo que se debe pensar.
Ahí se complica el partido. Porque pasamos de la inclusión a la hegemonía y caímos en un sinsentido por partida doble. Para continuar con la concesión del espacio público, el Estado le exige a un ciudadano común que pida disculpas (algo que el mismo Estado nunca le exigió, por ejemplo, a los militares que gobernaron de facto por 12 años e hicieron cosas un poco peores que las que hizo este señor) y que asista a talleres de género donde algunas iluminadas lo orientarán en cómo se debe pensar en este nuevo escenario.
No debería importarnos lo que a nadie se le cruza por la cabeza a solas con su conciencia. La verdadera tolerancia se ejerce defendiendo el derecho de cualquier persona a sostener ideas que te harían hervir la sangre. Lo que se hizo con Prates no es otra cosa que bullying progre.

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27 feb 2015

De regreso a Octubre

1994.
El ministro con mejor imagen del gobierno de Lacalle fue Ramírez, su ministro del Interior. Lo posicionó como candidato presidencial del Partido Nacional.

1999.
Uno de los ministros con mejor imagen del segundo gobierno de Sanguinetti fue Hierro, su ministro del Interior. Lo posicionó como pre-candidato presidencial por el Foro.

2004.
El ministro con mejor imagen del gobierno de Batlle fue Stirling, su ministro del Interior. Lo posicionó como candidato presidencial del Partido Colorado.

2005–2014.
Ni José Díaz ni la ordinaria de Daisy Tourné ni Bonomi tuvieron ni tienen buenos niveles de aprobación en los gobiernos del FA. Ni se los mencionó como posibles candidatos a nada.

En estos 20 años pasaron ministros del Interior blancos, colorados y del FA. De derecha y de izquierda. Con buena imagen y con mala imagen. Hombres y mujeres. En épocas de bonanza y en épocas de crisis. Una sola cosa se mantuvo constante: la sensación de inseguridad no paró de crecer. ¿No será que la cosa es un poquito más complicada que elegir o remover un ministro?

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11 ene 2015

El amable donante

No sé qué haría si fuera Presidente de la República, pero estoy seguro que no donaría mi sueldo.
Según lo que dice la prensa, el Pepe donó cerca de medio palo verde de su bolsillo a lo largo de estos cinco años, mayoritariamente destinados al Plan Juntos, una iniciativa de vivienda social para los sectores más carenciados. Como no aplaudir semejante muestra de desapego material y de conciencia social, sobre todo en estos tiempos donde predominan el consumismo y la filosofía Fido Dido.
Muy rico todo, pero dejemos que se disipe la humareda y mirémoslo desde otro lugar. En Uruguay trabajan (en números muy redondos, como un servidor) 1.500.000 personas. De ese millón y medio de personas, 500.000 somos los que aportamos el grueso del IRPF; el otro millón, o no llega al mínimo no imponible, o tributa muy pegado al piso de la primera banda. A esos y esas dejémoslos y dejémoslas tranquilos y tranquilas.
Hay toda una línea discursiva, defendida entre otros por el inefable Ignacio De Posadas, que sostiene que todas estas iniciativas de carácter social como el Plan Juntos deberían quedar en manos de instituciones privadas, ONG, colectivos religiosos, etc., y que se deberían financiar a partir de la solidaridad y la filantropía. Como frenteamplista, me molesta ver a Mujica abrazando esa idea (‘Se puede gargantear todo lo que se quiera, pero a la garganta hay que prestarle el bolsillo’, dijo). Me molesta porque atrás de esos argumentos engañosos se esconde otra idea que no tiene nada de solidaria: la de ‘yo aporto lo que quiera, cuando quiera, y a quien quiera’.
Es inviable sostener políticas sociales a mediano y largo plazo apoyadas en contribuciones voluntarias. En un país serio (como el nuestro) y con un fuerte sentido de comunidad y de proyecto colectivo, dichas políticas son prioritarias y es el Estado el que a través de impuestos recauda lo que necesita para implementarlas.
¿Qué haría yo si fuera presidente y veo que el Plan Juntos necesita más recursos? Me guardo en el bolsillo el 100% de mi sueldo, primero. Después, estipularía un impuesto de UN DÓLAR AMERICANO (US$ 1) a cada una de esas 500.000 personas que mencionaba más arriba, entre las cuáles me encontraría, obviamente. De esta forma, a lo largo de 5 años recaudo 30 millones de dólares. No me digan que no se puede porque lo hizo Batlle con el COFIS. Para salvar bancos.
Es una medida antipática, sin duda. Ni hablar que yo no hubiera sido el presidente más popular, ni habría notas sobre mí en los principales diarios del mundo y probablemente Sean Penn no hubiera querido sacarse una foto conmigo. Pero el Plan Juntos gozaría de muchos más recursos. Y eso, para un gobierno, es lo más importante.

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